Realizar una definición de persona adulta se trata de una tarea compleja que ha sido abordada desde distintas perspectivas, tanto desde el ámbito antropológico, como el jurídico, el pedagógico, le psicológico y el social. Desde todos estos ámbitos se ha tratado de dar respuesta al concepto de persona adulta aunque me decanto por recalcar dicho concepto etimológicamente: “adultum”, que significa “el que ha crecido”.
Por otro lado, para definir mejor el concepto, los rasgos diferenciadores de la persona adulta son:
· Capacidad de autodirección.
· Alto nivel de responsabilidad en base a una ética propia.
· Desempeño de conjunto de diversos roles.
· Agente activo con una proyección-incidencia social elevada.
Es decir, la persona adulta ha alcanzado la madurez, especialmente debido al uso de la razón que le permite hacerse responsable de sus actos y concebir su propia autonomía personal.
Pero aquí no queda la cosa, ya que para esclarecer más si cabe el concepto de adultez, éste es dividido en etapas por distintos autores, dándose distintos modelos (motivacional, empírico y clínico) los cuales llegan a una determinada coincidencia, que es dividir la adultez en tres grande etapas:
· Adultez temprana: caracterizada por le acceso a la edad legal.
· Adultez media: donde se produce una mayor contribución profesional, económica, social y política. Se realiza la consolidación de los roles profesionales y sociales.
· Adultez tardía: donde los intereses se vuelven menos intensos.
También se dan unos factores que inciden en el aprendizaje, y sobre todo en el de las personas adultas. Estos son: la inteligencia y la memoria, las cuales se creía en decadencia en esta edad, siendo esto algo falso; la motivación (extrínseca o intrínseca), características muy importante dentro de la educación de adultos, sobre todo la motivación intrínseca y la experiencia, característica que toma gran interés dentro de la educación de adultos debido al desarrollo ya vivido de estas personas y a la experiencia obtenida en éste.
Estos son factores que favorecen el aprendizaje, pero también existen otro que lo dificultan, sobre todo dentro del factor de motivación, los cuales pueden ser: la lejanía del centro de formación, creer que no sirve para estudiar, que los horarios les sea incompatible, temor la ridículo, etc. Por lo tanto para hacer frente a estos factores que pueden llegar a dificultar el aprendizaje el formador debe desempeñar técnicas de formación que faciliten el éxito de esta educación. Entre estas técnicas podemos destacar: el aprendizaje a través de la participación activa, dar una proyección práctica a la formación, basarse en los intereses, necesidades y motivaciones de los adultos, adaptar el contenido a ello, etc.
Por lo tanto, se trata este de un tema importante donde hacemos frente al concepto de adulto, su necesidades, motivaciones, experiencias, características, que llevan a marcar una educación determinada para ellos, lo que da a la educación de adultos las características propias y diferenciadas de las otras formaciones, es decir de la formación primaria, secundaria y a nivel universitario. Ya que hay que tener en cuenta que las personas vamos evolucionando y desarrollándonos a distintos niveles en una sociedad cambiante a la que nos debemos adaptar a través de la actualización de conocimiento. Pero esta actualización no puede desarrollarse de igual manera en las distintas etapas de la vida, ya que cada etapa posee unas características determinadas que hace que le ser humano tenga distinta capacidad de adaptación. Por lo que a través de la educación se trabajará en cada etapa con el fin de desarrollar al ser humano durante toda la vida.
Por otro lado, para definir mejor el concepto, los rasgos diferenciadores de la persona adulta son:
· Capacidad de autodirección.
· Alto nivel de responsabilidad en base a una ética propia.
· Desempeño de conjunto de diversos roles.
· Agente activo con una proyección-incidencia social elevada.
Es decir, la persona adulta ha alcanzado la madurez, especialmente debido al uso de la razón que le permite hacerse responsable de sus actos y concebir su propia autonomía personal.
Pero aquí no queda la cosa, ya que para esclarecer más si cabe el concepto de adultez, éste es dividido en etapas por distintos autores, dándose distintos modelos (motivacional, empírico y clínico) los cuales llegan a una determinada coincidencia, que es dividir la adultez en tres grande etapas:
· Adultez temprana: caracterizada por le acceso a la edad legal.
· Adultez media: donde se produce una mayor contribución profesional, económica, social y política. Se realiza la consolidación de los roles profesionales y sociales.
· Adultez tardía: donde los intereses se vuelven menos intensos.
También se dan unos factores que inciden en el aprendizaje, y sobre todo en el de las personas adultas. Estos son: la inteligencia y la memoria, las cuales se creía en decadencia en esta edad, siendo esto algo falso; la motivación (extrínseca o intrínseca), características muy importante dentro de la educación de adultos, sobre todo la motivación intrínseca y la experiencia, característica que toma gran interés dentro de la educación de adultos debido al desarrollo ya vivido de estas personas y a la experiencia obtenida en éste.
Estos son factores que favorecen el aprendizaje, pero también existen otro que lo dificultan, sobre todo dentro del factor de motivación, los cuales pueden ser: la lejanía del centro de formación, creer que no sirve para estudiar, que los horarios les sea incompatible, temor la ridículo, etc. Por lo tanto para hacer frente a estos factores que pueden llegar a dificultar el aprendizaje el formador debe desempeñar técnicas de formación que faciliten el éxito de esta educación. Entre estas técnicas podemos destacar: el aprendizaje a través de la participación activa, dar una proyección práctica a la formación, basarse en los intereses, necesidades y motivaciones de los adultos, adaptar el contenido a ello, etc.
Por lo tanto, se trata este de un tema importante donde hacemos frente al concepto de adulto, su necesidades, motivaciones, experiencias, características, que llevan a marcar una educación determinada para ellos, lo que da a la educación de adultos las características propias y diferenciadas de las otras formaciones, es decir de la formación primaria, secundaria y a nivel universitario. Ya que hay que tener en cuenta que las personas vamos evolucionando y desarrollándonos a distintos niveles en una sociedad cambiante a la que nos debemos adaptar a través de la actualización de conocimiento. Pero esta actualización no puede desarrollarse de igual manera en las distintas etapas de la vida, ya que cada etapa posee unas características determinadas que hace que le ser humano tenga distinta capacidad de adaptación. Por lo que a través de la educación se trabajará en cada etapa con el fin de desarrollar al ser humano durante toda la vida.
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